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El sexo como actividad es una de las mas controvertidas en el ser humano. Por un lado es indispensable para que todos nosotros estemos aqui, pero por el otro lado se le tacha de "sucio", y se maneja como un tabú, hasta el punto de que muchas veces esta prohibido hablar de el tema en muchas casas. Sin embargo es una de las actividades primordiales del ser humano, y ocupa un papel preponderante entre los tres elementos que mueven a la sociedad, junto con la fama y el poder. Pero esto no debería ser así; el sexo es algo natural, que como todo, debe ser realizado con responsabilidad y sabiduría. Es tan natural que no sólo sirve para la reproducción: también es una medicina. Está comprobado. El sexo es la mejor pastilla para alejar los dolores.
Algunos estudios comprueban que la actividad sexual actúa en todo el organismo como un estupendo remedio para activar la circulación y la memoria, fortalecer el sistema inmunológico y perder peso.
Todos sabemos que cuanto más completa es la relación sexual, más feliz se es en la vida. Eso explicaría por qué las mujeres con una vida sexual plena presentan más disposición al trabajo y exhiben mejor sentido del humor.
El efecto sanador del sexo
El sexo modifica la química del organismo. El deseo aumenta la liberación de hormonas sexuales (estrógenos en la mujer, y testosterona en el hombre) y de adrenalina, hormona que prepara al individuo para el acto sexual. La circulación sanguínea aumenta y la región genital, llena de sangre, se dilata. A la mujer se le hincha la vagina y al hombre se le erecta su miembro. Lo certifican los sexólogos. Son la endorfinas las responsables de la sensación de placer y satisfacción. El nivel máximo de liberación de estas sustancias corresponde al orgasmo. Es el momento en el que todas las células nerviosas del cerebro descargan su contenido eléctrico, provocando el relajamiento físico total. En la mujer, durante ese clímax también se libera otra hormona, llamada ocitocina, responsable de la contracción del útero. De todo el cuerpo, felizmente de forma positiva, uno de los primeros beneficiados es el sistema inmunológico. El sexo es la gran válvula por la que fluyen sustancias capaces de fortalecer el sistema inmunológico, afirma el psicólogo Paul Pearsall.
El beneficio de las caricias
La doctora Theresa Crenshaw descubrió que la caricia sexual incentiva la producción de ocitocina, la misma sustancia que durante el orgasmo contrae el utero femenino. Entre otros efectos, ésta promueve sentimientos de afecto y estimula el deseo de proteger a otra persona. Como consecuencia de sus investigaciones, dosis sintéticas de ocitocina están siendo usadas para tratar pacientes deprimidos en Estados Unidos.
Las hormonas liberadas durante el acto sexual también tienen otras virtudes, como combatir el estrés, porque relaja todo lo que está contraído. Este relajamiento muscular ayuda, incluso, a reducir el dolor de cabeza, porque este es causado por la constricción de los vasos sanguíneos del cerebro.
Ayuda a bajar de peso
En estos tiempos de tanta velocidad y ocupación, las parejas han disminuido su frecuencia de relaciones sexuales. Entre tanta agitación diaria y estimulaciones diversas, la única y mejor fantasía en el regreso a casa, es la cama... pero para dormir. No hay mucho tiempo tampoco para preguntarse qué está pasando. Cuando se hace el amor, por lo menos de lunes a viernes, el trámite resulta al principio un poquito forzado y luego extremadamente rápido. Hombre y mujer tienen el sexo que pueden, no se dan el tiempo real de hacerse el amor.
Un informe detalló que desnudar a la pareja (con juego, no solo desnudar por desnudar) equivale a quemar 120 calorías. Un orgasmo real acaba con 27 calorías, aunque 160 si es fingido. Con un beso, desaparecen 60 calorías. Durante una relación sexual de 20 minutos se consumen 150 calorías, el equivalente a caminar o subir y bajar escaleras. Tampoco está de más saber que las caricias consumen 20 calorías. Y que la postura del misionero elimina 240 (con otras posturas se puede desechar de 200 a 400 calorías). La verdad, una buena sesión de sexo con amor, de una media hora equivale a una sesión de ejercicio moderado como trotar, esa misma media hora, y consume alrededor de 300-400 calorías. Si tu cuerpo en su metabolismo basal consume 1,300 calorías y le añades el ejercicio normal, mas un rato de amor tres o cuatro veces a la semana, seguro que bajarás de peso.
Reduce la ansiedad y el estrés
El autor norteamericano Richard Smith escribió dos libros sobre el adelgazamiento y el sexo, en los que intentó demostrar que el ejercicio sexual puede reemplazar el ansia por comer que en consecuencia produce el aumento de peso.
El escritor propone una manera más atractiva de mantenerse en forma. 'Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual, hacen que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente.
El sexo levanta el ánimo de manera natural y aleja de los vicios de la comida', comentó el autor.
Así es que los efectos de esta teoría dependerán de la duración de la relación sexual, las posiciones adoptadas, los movimientos realizados y la intensidad del encuentro amoroso, según publica Infobae.com. Para Smith 'los movimientos pélvicos, el incremento de los latidos del corazón, la dilatación de los vasos sanguíneos de los genitales y el orgasmo gastan energía similar a cualquier otro ejercicio físico'.
Por su parte, el sexólogo Norberto Baigorria destacó que más allá de que alguien se haya tomado el trabajo de medir detalladamente los efectos del sexo en el organismo como beneficio para adelgazar, nada tiene de raro ya que 'el sexo no deja de ser un acto físico y el movimiento produce que se libere energía y se quemen calorías'.
Asimismo, explicó que 'hay que tener cuidado porque podemos lograr un efecto contrario al buscado. En muchos casos, cuando el sexo es insatisfactorio, la persona, para compensar la carencia, puede llegar a tener un mecanismo compulsivo de saciedad que puede ser el comer'.
El sexo rejuvenece el cuerpo y la piel
Por otra parte, el profesor Manuel Castillo, catedrá tico de la Universidad de Granada, señala que el ejercicio sexual "es el tipo de actividad fisiológica que más influye positivamente en el ánimo y en el bienestar de la persona". Por lo tanto, quienes "tie nen una actividad sexual satisfactoria cuentan con una mayor esperanza de vida”. Según el académico el sexo mejora el sistema inmunológico, previene el desarrollo de las enfermedades y tiene un efecto analgésico que ayuda al individuo a resistir mejor el dolor.
Hay otros estudios que respaldan estas afirmaciones. Por ejemplo, la del psicólogo David Weeks, investigador del Royal Hospital de Edimburgo de Escocia, que concluyó que la actividad sexual es una terapia antiedad. Weeks llegó a esas conclusiones luego de entrevistar a 3.500 personas que lucían más jóvenes de lo que eran en realidad, el profe sional determinó que "hacer el amor al menos tres veces por semana alarga la expectativa de vida un promedio de diez años". Así las cosas, seguramente te estarás preguntando qué tantas expectativas de vida tienes, ¿o no?...
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